• Narra Ivette.
Comenzamos trabajando con los problemas judiciales de personas comunes y corrientes, las que no necesitaban asuntos internos ni nada de eso… me pareció fácil y de echo lo era, pero cuando pasamos a la segunda fase, en donde debíamos enfrentarnos con asuntos delictuales y reos mismos de la cárcel de alta seguridad, me compliqué bastante.
– ¿Qué documentos debo aprobar primero? – miré a Lilian.
– Los de conducta – rió.
– ¿Segura?
– Si mujer, luego el problema con la victima, primero va la declaración y luego la lectura de las apelaciones respectivas…
Dios, ella siempre tenía que saberlo todo, ¿por qué simplemente no presto más atención? Soy una descuidada lo sé, pero tenerla a ella siempre me salva, más en una situación como lo son los exámenes sorpresa que se le ocurren a este viejo decrépito.
Avanzamos con los exámenes, logramos pasarlos todos, Paúl nos dijo que lo habíamos sorprendido… aunque más bien dicho Lilian lo había echo, ella hizo mi examen, pero que gran amiga tengo… ¿no?
– Me has salvado la vida Lily – reí abrazándola.
– Pues si eso es un gracias, de nada Ivy – sonrió correspondiéndome.
– ¿Qué haremos hoy? Veo que no nos hemos dedicado tiempo a estar juntas, este trabajo nos ha separado bastante
– Si, tienes razón, no lo sé… Tengo unas entradas para ir a un concierto de Ozzy Osbourne – me mostró los boletos.
– ¿Y eso de donde lo has sacado? – grité asombrada.
– Dave me los ha dado – se sonrojó.
– Veo que ese tipo donde pone el ojo… pone la bala – reí.
– Cállate – dijo avergonzada.
– ¿Qué tal te va con ese sujeto? – bajamos las escaleras.
– Bien, no me quejo… ahora soy como tu, pero en Megadeth – mordió su labio.
– ¿Si? Maravilloso, así podrás hacer el papeleo de Metallica por mí
– ¡Pero si eres una vaga! No se porque quisiste estudiar leyes si en verdad no te importa – rió.
– Claro que me importa, además era la única manera de salir de casa… lejos, muy lejos. Además te tengo a ti mequetrefe – la despeiné.
– ¿Sabes? Deberíamos ir a comer a McDonald’s
– Si, tienes razón… vamos.
Detuvimos un taxi y partimos a dicho lugar, no quedaba lejos así que no tendríamos mayor problema, llegamos a dicho lugar y pedimos una hamburguesa que nos hacia mucha falta, reímos recordando como nos conocimos, sí… por Internet, lejanas una de la otra.
– ¿Has besado a James? – reía con la boca llena Lilian.
– ¡No! Pero pronto podré besarlo, la primera vez que lo vi me paralicé, me acordé de ti en el hotel cuando viste a Mustaine – reí.
– ¡Pero que mala eres!
– Si que lo soy, pero que importa – seguí riendo.
– Dave me invitó a salir… – susurró.
– ¡¿DE VERDAD?! – grité.
– Si, pero baja la voz Ivette – rió.
– ¡Es asombroso! Vas a salir con una estrella de la música Lilian, ¿Cómo no te emociona eso? Cosas como esta no le pasan a cualquiera…
– ¿Y qué? A cualquiera le puede pasar, incluso a ti… terminaras de novia con James estoy segura…
– ¿Por qué lo dices?
– Pues por sus celos incluso de mi
– Como va a estar celoso de ti – reí.
– ¡Claro que si! ¿No lo recuerdas? Ese día que Dave vino a buscarme y James te vino a buscar a ti, me miró con odio solo por estar contigo… es obvio que le gustas – movió sus cejas de arriba abajo.
– ¡Que cosas dices! – grité sonrojada.
– ¡No lo niegues! Se nota que le gustas, es atento contigo y se puso celoso cuando me vio, y eso que soy mujer - rió.
– Deja de hablar incoherencias Lilian y come tu hamburguesa…
– ¿Y para que te sonrojas? – rió a carcajadas.
– ¡Cállate! – reí.
Me puse de pie y sin querer volteé el vaso con gaseosa haciendo que este cayera sobre mi, me mojé como una niña pequeña, con la gaseosa en mi ropa salimos del lugar, riendo obviamente de mi pequeño gran accidente.
Caminamos por esas fantásticas calles, asombrándonos con todo lo que podíamos ver.
– ¿Cuándo es ese concierto del que me hablaste?
– Mañana… ¿iremos?
– ¿No tenías una cita con Dave? – levanté mis cejas.
– Mierda… tienes razón… ¿entonces por qué me dio estas entradas…?
– Para probarte, es seguro – reí.
– ¿A que te refieres?
– Pues creo que debes elegir entre el concierto y él… así prueba que tan interesada estás en él – moví mis cejas molestándola.
– Y ya es obvio lo que haré – sonrió mirando el suelo mientras caminábamos.
– ¿Si? ¿Qué harás?
– Iré al concierto – rió
Caminamos a una oficina piloto donde podríamos ver departamentos para vivir, encontrar un lugar sería difícil.
– No puedes ir al concierto, debes ir a esa cita con Dave, Lily, no seas idiota
Nos sentamos a esperar, el sujeto estaba ocupado atendiendo a una pareja antes que a nosotras.
– Es que tengo miedo a enamorarme Ivette, tu no sabes todo lo que sufrí allá en Francia en mis otras relaciones…
– ¡Pero no puedes desaprovechar una situación como esta! Tenemos una vida nueva, nuevos trabajos, nuevas metas… no puedes arruinar esto por lo que te pasó en Francia – dije molesta – Será mejor que reacciones… las cosas han cambiado querida…
– No lo sé Ivy, tengo tantos pensamientos distorsionados…
– Cállate, no le eches la culpa a esto, debes salir con Dave y punto. No iré contigo a ningún concierto de Ozzy ni nada por el estilo por que tú tienes una cita ¡he dicho! – dije imponente.
– Está bien, no te enojes – frunció el seño.
Fue nuestra primera discusión aquí en los Estados Unidos, luego de ello, partimos a revisar el departamento de muestra para ver si nos gustaba lo que veíamos, era agradable y acogedor, no teníamos el dinero ahora… pero lo queríamos.
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